Qué linda bendición es poder liderar el trabajo a favor de los más pequeños del rebaño. Espero que cada uno de ustedes, quienes sirven en este grandioso ministerio, puedan disfrutar de esta tarea y encomendar a diario sus vidas al Señor pidiendo con humildad y sencillez de corazón la presencia del Espíritu Santo sin el cual ninguno de nosotros podrá hacer la obra que el cielo espera.
Amigos; estoy aquí para servirles; espero que juntos podamos inspirar a nuestros niños y adolescentes a seguir en las pisadas del buen Jesús, que nuestras enseñanzas y ejemplo sean claras y potentes para que ninguno de ellos de un paso atrás, sino, por el contrario, puedan avanzar y amar cada día más a su Salvador y esperar con ansias el día glorioso de su venida.
Nuestra misión es noble y sagrada; a saber, velar por la vida y desarrollo espiritual de cada niño y niña de nuestras iglesias, hemos de cuidar, a través de nuestros niños, el pensamiento de nuestra iglesia para las futuras generaciones; por ello, te invito a ponerte de rodillas y buscar así, la fuente de inspiración que hará de tu trabajo algo noble, sublime y de inestimable valor.
Dios te bendiga, querido líder.
Con cariño,
Vivian Moraga Carvajal
Ministerio del Niño y del Adolescente
Misión Sur Austral de Chile